
Debido a la incompatibilidad del servidor Blogspot con el ordenador y ordenador con Blogspot, he tomado la decisión de trasladar el blog Iglesiaactualidad al servidor WordPress después de haber trabajado con él durante la JMJ 2011 y quedar satisfecho al ser más ameno que Blogspot.
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Iglesiaactualidad

* DISCURSO DEL SANTO PADRE
20 de agosto de 2011.- Benedicto XVI ha ha mantenido esta tarde un encuentro en la Nunciatura con los comités organizadores de la XXVI JMJ, que se celebra desde el pasado martes en la capital. “La eficacia de esta comisión (mixta) manifiesta que no sólo es posible lacolaboración entre la Iglesia y las instituciones civiles, sino que cuando se orientan al servicio de una iniciativa de tan largo alcance como es la que nos ocupa, se hace verdad el principio de que el bien integra a todos en la unidad”, ha señalado el papa, informa en una nota la Santa Sede.
La Comisión Mixta está formada por el Arzobispado de Madrid y las Administraciones del Estado, de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de la ciudad.
El obispo de Roma ha puesto de relieve que sin esta colaboración “solícita” no se podría haber llevado a cabo un evento de ”tanta complejidad y trascendencia”.
En este sentido, ha subrayado que las diversas entidades que se han puesto a disposición del comité organizador local han trabajado “denodadamente”, sin escatimar esfuerzos y en un clima de “amable cooperación” que honra a España y al “reconocido espíritu de hospitalidad” de los españoles.
El papa ha indicado que los trabajos del Comité Organizador Loca, se han realizado con un “profundo sentido eclesial” y “extraordinario afecto” al Vicario de Cristo.
Por otro lado, ha puesto de relieve que sólo el amor a la Iglesia y el afán por evangelizar a los jóvenes explican “este compromiso tan generoso” en tiempo y energías que dará un “abundante fruto apostólico”.
Por último, ha declarado que Dios “premiará” este esfuerzo con el “ciento por uno”.
Tras el encuentro, el director ejecutivo de la JMJ, Yago de la Cierva, ha destacado, en declaraciones a EFE, la “enorme cordialidad” de la reunión.
“El papa ha asegurado estar muy emocionado con la acogida de los jóvenes y de la ciudad de Madrid y ha agradecido a las administraciones su enorme colaboración y el que sin su ayuda esto no hubiera sido posible”, ha detallado De la Cierva.
Además ha valorado que Benedicto XVI haya subrayado que el buen funcionamientode esta JMJ sea una prueba de que la Iglesia y el Estado pueden trabajar juntos por el bien de los jóvenes.
En respuesta, Jáuregui -según De la Cierva- ha destacado que los organizadores no han sido un comité y una comisión sino “un grupo de amigos que han trabajado juntos y con mucho cariño para que la cita sea un éxito y que el papa se sienta como en casa”.
El ministro de la Presidencia también ha destacado ante el papa “la intensidad y el cariño con el que están trabajando miles de policías, bomberos, conductores de metro, responsables de limpieza y sanidad para que todo salga muy bien y que el papa se sienta como en casa” ha relatado el responsable ejecutivo de la JMJ.
Finalmente el ministro se ha declarado “afortunado” porque en los seis meses que lleva en el cargo ha tenido la ocasión de reunirse en tres ocasiones con el papa, según la misma fuente.
Jáuregui encabezaba el grupo que en representación del Gobierno ha saludado al papa en la Nunciatura y que estaba formado por el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA), general José Jiménez, en representación del Ministerio de Defensa, además de altos cargos de Fomento y Exteriores.
También han estado presentes la delegada del Gobierno en Madrid, María Dolores Carrión, y la delegación de la Comunidad Autónoma de Madrid ha estado encabezada por la consejera de Presidencia, Regina Plañol, mientras que la representación del Ayuntamiento la ha desempeñado la teniente de alcalde y delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Ana Botella.

* DISCURSO DEL SANTO PADRE
* ORACIÓN DEL SANTO PADRE
* TEXTOS DEL VÍA CRUCIS
* LOS PASOS DEL VÍA CRUCIS
* VÍDEO DE LA CELEBRACIÓN
* FOTOGRAFÍAS DE LA CELEBRACIÓN
19 de agosto de 2011.- Haití, Lorca, Japón. Los parados, los pobres, los que sufren. Los enfermos de sida, quienes sufren un aborto,los que padecen la injusticia de un mundo roto en mil pedazos. Incluso las víctimas de los abusos. “Jesús padece con todos los que sufren; con los que sonvíctimas de genocidios, violencias, violaciones y abusos sexuales, crímenes contra niños y adultos… ¡Cuántas personas desnudadas de su dignidad, de su inocencia, de su confianza en el hombre!”, se escuchó esta tarde en el solemne, multitudinario y emocionante Via Crucis que recorrió el Paseo de Recoletos desde Colón a Cibeles y que, a buen seguro, será recordado durante años por los presentes en Madrid.
Una auténtica marea humana acompañó a los 15 pasos, procedentes de las Semanas Santas de toda España, y al Santo Padre, que presidió la ceremonia desde el altar en Cibeles. Una a una, la cruz de las JMJ fue recorriendo cada una de las estaciones, hasta finalizar junto a la Virgen de Regla.
Una vez allí, Benedicto XVI dirigió un discurso a los presentes, en el que les pidió que “no paséis de largo ante el sufrimiento humano”. “La pasión de Cristo nos impulsa a cargar sobre nuestros hombros el sufrimiento del mundo, con la certeza de que Dios no es alguien distante o lejano del hombre y sus vicisitudes”, insistió el Pontífice, quien se mostró maravillado por las “extraordinarias imágenes del patrimonio religioso de las diócesis españolas. Son imágenes donde la fe y el arte se armonizan para llegar al corazón del hombre e invitarle a la conversión. Cuando la mirada de la fe es limpia y auténtica, la belleza se pone a su servicio y es capaz de representar los misterios de nuestra salvación”.
“Queridos jóvenes, que el amor de Cristo por nosotros aumente vuestra alegría y os aliente a estar cerca de los menos favorecidos”, rogó Benedicto XVI. “No paséis de largo ante el sufrimiento humano, donde Dios os espera para que entreguéis lo mejor de vosotros mismos: vuestra capacidad de amar y de compadecer. Las diversas formas de sufrimiento que, a lo largo del Vía Crucis, han desfilado ante nuestros ojos son llamadas del Señor para edificar nuestras vidas siguiendo sus huellas y hacer de nosotros signos de su consuelo y salvación”.
«Sufrir con el otro, por los otros, sufrir por amor de la verdad y de la justicia; sufrir a causa del amor y con el fin de convertirse en una persona que ama realmente, son elementos fundamentales de la humanidad, cuya pérdida destruiría al hombre mismo» reclamó el Papa, quien recordó a los jóvenes que “la cruz no fue el desenlace de un fracaso, sino el modo de expresar la entrega amorosa que llega hasta la donación más inmensa de la propia vida”.
El recogimiento de la celebración -fue impresionante escuchar el silencio de tantos centenares de miles de personas, el quejido de la saeta, los tambores…- contrastó a finalizar el mismo, cuando la multitud prorrumpió en un impresionante aplauso. Tras ello, el Papa descendió por la rampa, bendijo a los jóvenes y a los pasos del Via Crucis, y se retiró a Nunciatura, después de bendecir a algunos recién nacidos. Los pasos, a partir de las diez, procesionaron hacia la Puerta del Sol, para celebrar una peculiar “Madrugá”…. Que esperemos no se encuentre con problemas.
Jacqueline, 40 años, francesa: El Vía Crucis ha sido sobrecogedor y me ha hecho meditar en muchos aspectos de la vida. Es increíble el gran patrimonio artístico que tiene España, las imágenes eran preciosas y espero poderlas ver más de cerca. Especialmente me ha gustado la Verónica de Cádiz.
Miguel Ángel, 26 años, español: Es un privilegio que contar en España con unas imágenes que muestran cómo fue la vida de Jesús y que ayudan a imaginársela y a reforzar la fe. Estoy muy orgulloso.
Jhon, 19 años, neoyorquino: “Es impresionante la cantidad de detalles que tienen los pasos, su finura, los materiales que se utilizan, las joyas… Es algo único y que llama la atención”. En Estados Unidos no hay nada similar, allí las imágenes son de madera y lo único que hemos visto y que se le parezca un poco son las Vírgenes de las Iglesias de Madrid. El Vía Crucis nos ha ayudado a imaginar cómo fue la vida del Jesús.
Marie, 24 años, holandesa: Estamos un grupo representando nuestro país y mostramos muy orgullosos nuestra bandera al paso de Su Santidad. Estamos viviendo esta JMJ muy intensamente. El Vía Crucis ha sido un acto muy emotivo en el que hemos podido rezar y revivir la Pasión de Cristo, esto no se ve todos los días. Ya espero con ilusión la Misa de Cuatro Vientos.
Paulo, 28 años, brasileño: La ciudad de Madrid está preciosa, el Vía Crucis se ha celebrado en un marco para mí perfecto. Me siento un privilegiado por haber estado aquí compartiendo con tantos jóvenes esta JMJ tan especial. He estado en otras y todas son especiales pero ésta está siendo especialmente emotiva.

* DISCURSO DEL SANTO PADRE
* ORACIÓN DEL SANTO PADRE
* SALUDO DEL CARD. ROUCO VARELA
* SALUDO DE UN PROFESOR
19 de agosto de 2011.- Uno de los platos fuertes de la visita papal, y probablemente el que más emocionaría al Papa. Benedicto XVI se encontró con más de 1.500 profesores de las diferentes Universidades católicas de España y el mundo. El discurso del Papa fue, sin duda, uno de los más programáticos de los que va a pronunciar en Madrid. En el mismo, el Pontífice denunció toda una serie de “pérdidas dramáticas”, que van “desde los abusos de una ciencia sin límites, más allá de ella misma, hasta el totalitarismo político que se aviva fácilmente cuando se elimina toda referencia superior al mero cálculo de poder”.
El Papa entró al interior del monasterio del Escorial después de haber mantenido un emotivo encuentro con religiosas de todo el mundo. En un marco estrictamente académico, el Pontífice agradeció a los docentes su “espléndida colaboración en ladifusión de la verdad, en circunstancias no siempre fáciles”.
Tras recordar sus primeros pasos como profesor, Ratzinger recordó a los docentes que han de ser ejemplo y faro para los estudiantes. “Pero, ¿dónde encontrarán los jóvenes esos puntos de referencia en una sociedad quebradiza e inestable?”, se preguntó, reconociendo cómo “cunde en la actualidad esa visión utilitarista de la educación, también la universitaria, difundida especialmente desde ámbitos extrauniversitarios”.
“Sabemos que cuando la sola utilidad y el pragmatismo inmediato se erigen como criterio principal, las pérdidas pueden ser dramáticas: desde los abusos de una ciencia sin límites, más allá de ella misma, hasta el totalitarismo político que se aviva fácilmente cuando se elimina toda referencia superior al mero cálculo de poder”, recordó el Papa, quien contrapuso la “genuina idea de Universidad”, precisamente para evitar “esa visión reduccionista y sesgada de lo humano”. Una universidad en búsqueda constante de la verdad, puesto que “no es casualidad que fuera la Iglesia quien promoviera la institución universitaria”.
Benedicto XVI, buscador de la verdad, invitó a los docentes a no dejar “desvirtuarse” el ideal universitario “ni por ideologías cerradas al diálogo racional, ni por servilismos a unalógica utilitarista de simple mercado, que ve al hombre como mero consumidor”. “Sois vosotros -proclamó- quienes tenéis el honor y la responsabilidad de transmitir ese ideal universitario”.
Buscar la verdad. “Esta alta aspiración es la más valiosa que podéis transmitir personal y vitalmente a vuestros estudiantes, y no simplemente unas técnicas instrumentales y anónimas, o unos datos fríos, usados sólo funcionalmente”, pidió el Papa a los profesores respecto a sus alumnos, “a quienes habéis de comprender y querer”.
La verdad, teniendo en cuenta que el camino hacia ella “compromete también al ser humano por entero: es un camino de la inteligencia y del amor, de la razón y de la fe. No podemos avanzar en el conocimiento de algo si no nos mueve el amor; ni tampoco amar algo en lo que no vemos racionalidad”. Una ardua tarea, sobre todo teniendo en cuenta, como asumió el Pontífice, que “la verdad misma siempre va a estar más allá de nuestro alcance. Podemos buscarla y acercarnos a ella, pero no podemos poseerla del todo”. “No debemos atraer a los estudiantes a nosotros mismos, sino encaminarlos hacia esa verdad que todos buscamos”, concluyó Ratzinger, ante un auditorio entregado.
Por su parte, un profesor de la comunidad universitaria agradeció, en nombre de todos, al Papa su presencia y su “fecundo magisterio sobre la relación entre ciencia y fe”. “Vuestra condición de insigne profesor universitario os hace especialmente sensible a nuestras inquietudes y aspiraciones en una época en la que no resulta fácil vivir como cristianos coherentes en el ámbito universitario”, destacó, insistiendo en que “la Universidad es un ámbito maravilloso de evangelización de la juventud, donde los profesores católicos podemos anunciar el Evangelio y ser “fermento de comunidades” que vivan en armonía y amor mutuo la fe, unida siempre a la búsqueda de la Verdad en el campo del saber humano”.

* DISCURSO DEL SANTO PADRE
* SALUDO DEL CARD. ROUCO VARELA
* SALUDO DE UNA RELIGIOSA
* FOTOGRAFÍAS DEL ENCUENTRO
19 de agosto de 2011.- El Papa Benedicto XVI se dirigió hoy a más de mil religiosas jóvenes, casi en su totalidad españolas, procedentes de 294 institutos distintos, y de las cuales unas 400 pertenecen a la vida contemplativa.
El encuentro tuvo lugar en el Patio de los Reyes del Monasterio de El Escorial, un inmenso monumento compuesto por un palacio real, una basilica – en la que están enterrados algunos reyes de España – y un monasterio, que alberga a una comunidad benedictina masculina.
A su llegada, el Papa fue recibido por cuatro jóvenes religiosas que le escoltaron en medio de un mar de hábitos negros, blancos, azules y marrones, hasta un estrado colocado en el patio, desde donde Benedicto XVI se dirigió a las presentes.
“Es un gozo grande poder encontrarme con vosotras, que habéis consagrado vuestra juventud al Señor”, les dijo el Papa, entre aplausos.
El Pontífice invitó a las jóvenes consagradas a profundizar en el sentido de su propia consagración, a “vivir siguiendo a Cristo casto, pobre y obediente”, convirtiendo su propia vida en “exégesis viva de la Palabra de Dios”.
En este sentido, insistió en la importancia de la vuelta a la radicalidad del estilo de vida, una radicalidad que debe entenderse como un “ir a la raíz del amor a Jesucristo con un corazón indiviso, sin anteponer nada a ese amor”.
Este testimonio “cobra una especial relevancia hoy, cuando se constata una especie de ‘eclipse de Dios’, una cierta amnesia, más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza”, afirmó.
Por ello, “frente al relativismo y la mediocridad, surge la necesidad de esta radicalidad que testimonia la consagración como una pertenencia a Dios sumamente amado”.
Esta radicalidad, subrayó el Papa, debe darse “en la comunión filial con la Iglesia”, con los Pastores, con el Magisterio de la Iglesia y la tradición cristiana, así como con la propia familia religiosa, “custodiando su genuino patrimonio espiritual con gratitud, y apreciando también los otros carismas”.
En su saludo al Papa, el cardenal Antonio Mª Rouco, arzobispo de Madrid, subrayó el papel que han desempeñado las congregaciones religiosas jóvenes en la preparación de la JMJ, a través de la oración y de la participación concreta en iniciativas como “Coser y Cantar”.
“Sin las religiosas, sin su aportación, sobre todo la espiritual, la Jornada Mundial de la Juventud no sería posible. Son de lo mejor de la juventud de la Iglesia y de la sociedad, y por supuesto, de España”, afirmó el purpurado.
En España existen casi tres veces más religiosas que religiosos (303 institutos frente a 104), con un total de casi 50.000 religiosas tanto contemplativas como de vida apostólica activa.
Madrid es, después de Roma, la diócesis del mundo con mayor número de comunidades religiosas y con el mayor número de consagrados en el mundo. Sólo respecto a órdenes contemplativas, hay 34 monasterios femeninos y 3 masculinos. Respecto a la vida apostólica activa, en la archidiócesis hay cerca de 1.100 familias religiosas, con casi 3.000 consagrados y 8.000 consagradas.
Se trata, además, de un sector de la Iglesia española que vive una cierta efervescencia, con la presencia de grandes familias religiosas de notorio arraigo, como el Carmelo y la familia franciscana, órdenes de acción social creadas en el siglo XIX, y nuevos institutos, especialmente contemplativos, que reúnen a muchas vocaciones jóvenes, como la Orden de Belén, o las Comunidades del Cordero, entre otros.
Especialmente conocido es el caso de la congregación española femenina recientemente aprobada por el Papa, Iesu Communio, el pasado 12 de febrero de este año, que agrupa a unas doscientas religiosas entre 18 y 35 años.

* SALUDO DEL SANTO PADRE
* DISCURSO DEL SANTO PADRE
* SALUDO DEL CARD. ROUCO VARELA
* IMÁGENES DE LA CELEBRACIÓN
* VÍDEO DE LA CELEBRACIÓN
18 de agosto de 2011.- Benedicto XVI inauguró su presencia en la Jornada Mundial de la Juventud con una fuerte advertencia contra “la tentación el relativismo moral”, contra una fe que no se hace vida en la persona.
Es necesario, advirtió a los jóvenes, una fe “en libertad y responsabilidad” ante los hombres y ante Dios, para poder presentarse los cristianos como una “alternativa válida” ante la desorientación moral actual.
Tras la ceremonia de acogida en la Puerta de Alcalá, el Papa se dirigió al escenario de la Plaza de Cibeles, unos doscientos metros más adelante, donde, tras un breve saludo, y una breve liturgia de la Palabra, dirigió su primer discurso a los jóvenes, hablandoles de la importancia de que la fe arraigue en la vida.
El Papa habló a los jóvenes sobre dos cuestiones: la forma de vivir la fe que debe distiguirles, y el peligro del relativismo moral que deben evitar
Fe libre
Benedicto XVI exhortó a los jóvenes a “tomarse en serio” su propia fe, “haciéndola crecer con la gracia divina, generosamente y sin mediocridad, planteándoos seriamente la meta de la santidad”.
“Cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañosas y volubles, que dejan el vacío y la frustración tras de sí”, dijo.
El Papa llamó a los presentes a tomar conciencia de su propia libertad: “hemos sido creados libres, a imagen de Dios, precisamente para que seamos protagonistas de la búsqueda de la verdad y del bien, responsables de nuestras acciones, y no meros ejecutores ciegos, colaboradores creativos en la tarea de cultivar y embellecer la obra de la creación”.
“Dios quiere un interlocutor responsable, alguien que pueda dialogar con Él y amarle”, subrayó el Papa, añadiendo que éste es el “gran motivo” de la alegría cristiana, y un “suelo firme para edificar la civilización del amor y de la vida, capaz de humanizar a todo hombre”.
De esta forma, aseguró, no sólo su vida será “sólida y estable”, sino que “contribuirá a proyectar la luz de Cristo sobre vuestros coetáneos y sobre toda la humanidad”.
Por ello, les exhortó a ser “una alternativa válida a tantos como se han venido abajo en la vida, porque los fundamentos de su existencia eran inconsistentes. A tantos que se contentan con seguir las corrientes de moda, se cobijan en el interés inmediato, olvidando la justicia verdadera, o se refugian en pareceres propios en vez de buscar la verdad sin adjetivos”.
Contra el relativismo
En segundo lugar, el Papa quiso alertar a los jóvenes contra la tentación de dejarse llevar por la “tentación del relativismo moral”.
“Hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento”.
Estas tentaciones, añadió el Papa, “siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas, porque, en realidad, conducen a” una “existencia sin horizontes, una libertad sin Dios”.
Por ello, concluyó exhortándoles a ser “prudentes y sabios”, y a edificar sus vidas “sobre el cimiento firme que es Cristo”. “Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz”.

18 de agosto de 2011.- El Papa Benedicto XVI entró hoy por la tarde de forma simbólica en la ciudad de Madrid, sede de la Jornada Mundial de la Juventud, en una emotiva ceremonia, entrando en compañía de decenas de jóvenes por la Puerta de Alcalá, uno de los símbolos de la ciudad.
En este primer encuentro con los jóvenes, en la Plaza de Cibeles, Benedicto XVI fue acogido con una bienvenida de sabor muy español, en la que no faltaron los típicos trajes flamencos, acompañados por la música de pasacalles y por cerca de 600.000 jóvenes que copaban toda la zona central de la ciudad.
El Papa realizó el gesto de entrar a pie por la puerta el arco central de la Puerta de Alcalá, acompañado por una representación de jóvenes de los cinco continentes. El gestoestuvo cargado de simbolismo, ya que debido al carácter de cañada real de la calle Alcalá (un estatus reconocido en antiguas legislaciones, aún en vigor, que protegen la trashumancia del ganado lanar en España), por ella han desfilado durante años numerosos pastores con sus rebaños de ovejas trashumantes.
Además, esta antigua puerta de paso y entrada triunfal a la ciudad constituye el primer arco de triunfo construido en Europa tras la caída del imperio romano.
Este gesto, sin embargo, está en sintonía con otros semejantes, como la llegada por barco a Colonia en la JMJ 2005, o la llegada al muelle Barangaroo en Sydney. Recuerda también el Gran Jubileo del año 2000, con Juan Pablo II cruzando la puerta de Tor Vergata acompañado por los jóvenes.
Acto seguido, el Pontífice volvió a subir al papamóvil para recorrer entre aclamaciones el breve recorrido hasta la Plaza de Cibeles, donde tuvo lugar la fiesta de acogida de los jóvenes.
Tras una exhibición de caballos de raza andaluza al son de música española, el Papa llegó al estrado, dondejóvenes vestidos con trajes típicos del país le dieron la bienvenida, mientras la tuna le hizo la ronda, como es tradición en los viajes papales a España.
Esta tercera Jornada Mundial de la Juventud del pontificado de Benedicto XVI está siendo la más calurosa y festiva, la más “mediterránea” y colorista. El mensaje del Papa va también en este sentido, al animar, como lo hizo en su saludo posterior, a “que el nombre de Cristo resuene en todos los rincones”, incluso “en el corazón de los que no creen o que se han alejado de la Iglesia”.
De hecho, las palabras “felicidad” y “alegría” fueron las más utilizadas por el Papa, al dirigirse a los cientos de miles de jóvenes en inglés, francés, alemán, italiano, portugués y polaco.
“Tenéis interrogantes y buscáis respuestas. Es bueno buscar siempre. Buscar sobre todo la Verdad que no es una idea, una ideología o un eslogan, sino una Persona, Cristo, Dios mismo que ha venido entre los hombres”, dijo en francés.
Particularmente, el Papa expresó su alegría por la presencia numerosa de jóvenes procedentes de Alemania, adonde se dirigirá el próximo mes de septiembre.
En portugués, exhortó a los peregrinos a dejar que la Palabra de Dios “entre y eche raíces” en sus corazones. “No se puede creer sin estar amparado por la fe de los demás, y con mi fe contribuyo también a ayudar la fe de los demás. La Iglesia necesita de vosotros y vosotros tenéis necesidad de la Iglesia”, concluyó.

* TODA LA INFORMACIÓN EN: http://jmj2011iglesiaactualidad.wordpress.com/
* DISCURSO DEL SANTO PADRE
* DISCURSO DE D. JUAN CARLOS I
* VÍDEO DE LA CEREMONIA
18 de agosto de 2011.- “Vengo aquí a encontrarme con millares de jóvenes de todo el mundo, católicos, interesados por Cristo o en busca de la verdad que dé sentido genuino a su existencia”. Estas fueron las primeras palabras de Benedicto XVI a su llegada a Madrid hoy, para la Jornada Mundial de la Juventud, en un discurso en el que el Pontífice alertó especialmente contra las dificultades que experimentan muchos jóvenes cristianos para vivir y manifestar sus creencias.
El Papa Benedicto XVI partió, con diez minutos de retraso sobre el horario previsto, a las 9,30 de la mañana desde el aeropuerto Roma-Ciampino, en un A320 de Alitalia, rumbo a España, acompañado por su secretario personal, Georg Gaenswein, por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, por el sustituto, monseñor Giovanni Angelo Becciú, y otros treinta miembros del séquito papal, así como alrededor de 50 periodistas acreditados en el vuelo papal.
A su llegada al aeropuerto internacional de Barajas, el Papa fue recibido al pie del avión por los Reyes de España, por el nuncio monseñor Renzo Frattini y por el cardenal Antonio Mª Rouco, arzobispo de Madrid.
También por un simpático grupo de niños vestidos con el uniforme de la Guardia Suiza, como en otras visitas anteriores del Papa a España, y por alrededor de dos mil jóvenes. Por parte de las autoridades civiles acudió una representación del Parlamento español, encabezada por el presidente del Congreso, José Bono.
Por parte eclesiástica estuvieron presentes el presidente y del Consejo Pontificio para los Laicos, cardenalStanisław Ryłko, y el secretario del dicasterio, monseñor Josef Clemens, así como el obispo auxiliar de Madrid y coordinador de la JMJ, monseñor Cesar Franco, y una veintena de obispos españoles.
En su breve discurso en el aeropuerto, el Papa Benedicto XVI afirmó que este encuentro mundial de jóvenes trae “un mensaje de esperanza, como una brisa de aire puro y juvenil, con aromas renovadores” que transmiten “confianza ante el mañana de la Iglesia y del mundo”.
El Pontífice quiso resaltar la importancia de la JMJ como expresión pública de la fe de los jóvenes, así como la necesidad en la Iglesia de reforzar esta misma fe, en una época en que estas manifestaciones resultan difíciles.
El Papa señaló, entre los mayores retos que deben superar los jóvenes hoy, además de la crisis y del vacío moral, las dificultades económicas y la incertidumbre, precisamente el de la secularización que pretende ahogar la presencia de lo religioso
No pocos jóvenes, afirmó, “por causa de su fe en Cristo, sufren en sí mismos la discriminación, que lleva al desprecio y a la persecución abierta o larvada que padecen en determinadas regiones y países”. “Se les acosa queriendo apartarlos de Él, privándolos de los signos de su presencia en la vida pública, y silenciando hasta su santo Nombre”.
En este contexto, subrayó, “es urgente ayudar a los jóvenes discípulos de Jesús a permanecer firmes en la fe y a asumir la bella aventura de anunciarla y testimoniarla abiertamente con su propia vida. Un testimonio valiente y lleno de amor al hombre hermano, decidido y prudente a la vez, sin ocultar su propia identidad cristiana, en un clima de respetuosa convivencia con otras legítimas opciones y exigiendo al mismo tiempo el debido respeto a las propias”. “Yo vuelvo a decir a los jóvenes, con todas las fuerzas de mi corazón: que nada ni nadie os quite la paz; no os avergoncéis del Señor”, exhortó el Papa.
Por su parte, el Rey de España, en su discurso de bienvenida, insistió en la preocupación por la crisis de valores que atraviesa hoy la sociedad: “No son estos tiempos fáciles para una juventud tantas veces frustrada por falta de horizontes personales y laborales, y que se rebela ante los graves problemas que aquejan al ser humano y al mundo de hoy”, reconoció el monarca.
Los jóvenes hoy necesitan “no sólo oportunidades, sino también la ejemplaridad de sus mayores; no sólo razones, sino actitudes que motiven, llenen e impulsen su existencia y alienten su esperanza”. “Sentir el anhelo de lo que es realmente grande, forma parte del ser joven”, añadió.

* HOMILÍA DEL CARD. ROUCO VARELA
* SALUDO DEL CARD. RYłKO
* VÍDEO DE LA CELEBRACIÓN
16 de agosto de 2011.- Con una misa multitudinaria en la Plaza de Cibeles, que será escenario también de la acogida a Benedicto XVI el próximo jueves 18, inauguró hoy el cardenal Rouco, arzobispo de Madrid, la Jornada Mundial de la Juventud, en presencia de centenares de miles de jóvenes. En la misa concelebraron cerca de 800 obispos y cardenales procedentes de todo el mundo, así como unos 8.000 sacerdotes.
Después de una animada acogida y en medio de un fuerte calor, la Jornada Mundial de la Juventud fue inaugurada con la liturgia que la Congregación para el Culto Divino ha autorizado para la memoria del beato Juan Pablo II. En esta plaza madrileña, el mismo entorno en el que Juan Pablo II congregara a cientos de miles de personas en 1982, 1993 y 2003, el cardenal Rouco quiso recordar la gran influencia que el papa polaco ha tenido en la nueva forma de evangelizar a los jóvenes.
Con Juan Pablo II, explicó el purpurado en la homilía, “se inicia un periodo histórico nuevo, ¡inédito!, en la relación del Sucesor de Pedro con la juventud, y, consecuentemente, una hasta entonces desconocida relación de la Iglesia con sus jóvenes: relación directa, inmediata, de corazón a corazón, impregnada de una fe en el Señor, en Jesucristo, entusiasta, esperanzada, alegre, contagiosa”.
“La santidad personal de Juan Pablo II brilla con un atractivo singular precisamente en este aspecto de la evangelización de los jóvenes contemporáneos”, reconoció el cardenal Rouco, en medio de interminables aplausos. Una santidad que “procede del amor a Jesucristo”. “Desde aquella convocatoria primera de la Jornada de 1985 en Roma hasta esta Jornada de Madrid se ha ido desgranando una bella historia de fe, esperanza y amor en tres generaciones de jóvenes católicos y no católicos”, añadió.
El secreto de esta nueva forma de dirigirse a la juventud, subrayó, fue “la santidad personal de Juan Pablo II”, la cual “brilla con un atractivo singular precisamente en este aspecto de la evangelización de los jóvenes contemporáneos”. “Este amor apasionado a Jesucristo es precisamente lo que fascinaba y cautivaba a los jóvenes. Comprendían que de este modo ellos eran queridos y amados por el Papa de verdad: sin halagos, ni disimulos; ni interesada, engañosa o superficialmente; sino con toda la autenticidad del que sólo buscaba su bien”.
Nueva generación
Sin embargo, señaló el cardenal Rouco, los jóvenes que hoy han acudido a Madrid son una generación distinta, ya no es la que despertó Juan Pablo II en los años 80. “Vuestro 'sitio en la vida' tiene sus peculiaridades. Vuestros problemas y circunstancias vitales se han modificado. La globalización, las nuevas tecnologías de la comunicación, la crisis económica, etc., os condicionan para bien y, en muchas ocasiones, para mal”, dijo el purpurado.
Los jóvenes de hoy, afirmó, tienen una fe más vacilante debido a que sus “raíces existenciales están debilitadas por un rampante relativismo espiritual y moral”, están “encerrados por el poder dominante” y no hallan “sólidos fundamentos para sus vidas en la cultura y la sociedad actuales, incluso, no rara vez, en la propia familia”.
También estas Jornadas de la Juventud, tras la beatificación de Juan Pablo II, parecen entrar desde ahora en una nueva etapa, distinta de las anteriores citas papales, un cuarto de siglo después de la inauguración de la primera en Roma.
De alguna forma, para el cardenal Rouco, anfitrión de una segunda JMJ (lo fue en 1989, como arzobispo de Santiago de Compostela), insistió en la importancia de una nueva espiritualidad más “hecha carne”, de la promoción de una vivencia más interiorizada, más “hecha vida”, de la fe.
La juventud del siglo XXI, explicó, “necesita, tanto o más que las generaciones precedentes, encontrar al Señor por la única vía que se ha demostrado espiritualmente eficaz: la del peregrino humilde y sencillo que busca su rostro”. Citando el mensaje que el Papa Benedicto XVI ha dirigido a la JMJ, el cardenal insistió en que “el joven de hoy necesita ver a Jesucristo cuando Él le sale al encuentro en la Palabra, en los Sacramentos”, así como el el próximo necesitado.
Nueva evangelización
Otro de los puntos en que insistió el cardenal Rouco a los jóvenes fue el de la incardinación de las Jornadas Mundiales de la Juventud dentro de un proceso mucho más amplio de nueva evangelización dentro de la Iglesia católica, precisamente en un momento en que ésta está inmersa en la reflexión sobre el significado de este término, de cara al próximo Sínodo convocado por Benedicto XVI para el año 2012.
Se trata de un proceso, el de la nueva evangelización, en el que el testimonio concreto de la “forma de vivir” de los fieles cobra una relevancia más grande que en etapas precedentes. “Se evangeliza con las palabras y con las obras, hoy más que nunca”, aseguró el prelado, el cual insistió también en la importancia del discernimiento vocacional que muchos jóvenes viven en estas JMJ.
“Tened presente estos días - dijo el purpurado a los presentes - que el Señor, por medio del Papa, os va a preguntar: ¿aceptáis el formidable y hermoso reto de “la nueva evangelización” de vuestros jóvenes coetáneos? Respondedle que sí, recordando aquella vibrante y valiente llamada de Juan Pablo II en la Homilía del Monte del Gozo el 20 de agosto de 1989: ¡“No tengáis miedo a ser santos”! ¡“dejad que Cristo reine en vuestros corazones”!
La nueva evangelización es una tarea de todos en la Iglesia: “En ella los laicos tienen un papel protagonista, especialmente los matrimonios y las familias cristianas, sin embargo, la evangelización requiere hoy con urgencia sacerdotes y personas consagradas”. El purpurado invitó a los jóvenes a responder a Cristo “con toda la capacidad de ilusión y apertura generosa a los grandes ideales de la vida”, con “un claro y coherente compromiso de vida”, así como a la generosidad ante la propia vocación.
“¡Si Dios existe o no existe, todo cambia!”: Con estas palabras se dirigió hoy a los jóvenes el cardenalStanisław Ryłko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, al concluir la misa de inauguración de la Jornada Mundial de la Juventud.
La fe, explicó a los jóvenes el cardenal Rylko, “es la raíz que nos nutre con la savia vital de la Palabra de Dios y los sacramentos; es el fundamento, la roca sobre la cual construir la vida, la brújula segura que guía nuestras decisiones y da a nuestra vida la orientación decisiva”. “Sin embargo, muchos hoy se preguntan: en nuestro mundo, que tan a menudo rechaza a Dios y vive como si Dios no existiera, ¿es aún posible la fe?”
La JMJ de Madrid, afirmó el purpurado, tiene como objetivo “decir en voz alta a todo el mundo – y en particular a esta Europa que está dando signos de profunda desorientación – para decir vuestro firme “sí”! “Si”, ¡la fe es posible!” La fe, añadió, “es una aventura maravillosa que nos permite descubrir toda la grandeza y la belleza de nuestra vida”.