Iglesiaactualidad

Manual para que los sacerdotes sean buenos confesores

Escrito por iglesiaactualidad 14-07-2011 en General. Comentarios (1)

 

 

 

* TEXTO COMPLETO DEL DOCUMENTO

 

14 de julio de 2011.- El Papa está preocupado por el alejamiento de muchos católicos del sacramento de la confesión y por ello decidió tomar cartas en el asunto, comprometiéndose él mismo a escuchar los pecados de un grupo de jóvenes. De acuerdo al Vaticano, el próximo 20 de agosto, durante la Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Madrid (España), el pontífice confesará a algunos de los participantes en un gesto sin precedentes, al menos durante ese encuentro.

 

La preocupación de Benedicto XVI ha sido recibida también por la Congregación para el Clero de la Sede Apostólica que acaba de publicar una serie de recomendaciones sobre el tema, en un documento de 72 páginas dirigido a los sacerdotes católicos de todo el mundo. "El sacerdote, ministro de la misericordia divina. Subsidio para confesores y directores espirituales" es el título del escrito.

 

"Es necesario volver al confesionario, como lugar en el cual celebrar el sacramento de la reconciliación, pero también como lugar donde habitar más seguido, para que el fiel pueda encontrar misericordia, consejo y conforto", indicó el texto. Esas palabras fueron originalmente pronunciadas por el Papa Benedicto XVI durante un encuentro con confesores que tuvo lugar en Roma a inicios de 2010 con motivo del Año Sacerdotal.

 

La introducción del "subsidio" afirmó que el obispo de Roma ha indicado a todos la importancia y la consecuente urgencia apostólica de redescubrir el sacramento de la reconciliación, sea como penitente, sea como ministro. "La reconciliación con Dios es inseparable de la reconciliación con los hermanos. Esta reconciliación no es posible sin purificar, en alguna manera, el propio corazón", apuntó.

 

Elaborado por la Congregación para el Clero, lleva las firmas de su prefecto, el cardenal Mauro Piacenza y el secretario del dicasterio, monseñor Celso Morga, quien expresó: "Que los sacerdotes podamos descubrir de nuevo el valor pastoral de estos medios simples, muy corrientes, que parece que no tienen fuerza pastoral pero que son potentísimos si los sabemos administrar bien y si valorizamos el estar disponibles para administrarlos".

 

La primera parte del texto explica en qué consiste el sacramento de la Penitencia y da indicaciones prácticas sobre cómo administrarlo y recibirlo mejor. Por ejemplo, incluye un examen de conciencia sólo para sacerdotes. "Que los sacerdotes sean muy disponibles para las confesiones y la dirección espiritual y que al mismo tiempo, ellos, también yo, nos confesemos frecuentemente y tengamos la dirección espiritual", expresó monseñor Morga. La segunda mitad del texto explica la doctrina sobre la dirección espiritual, enseña a ayudar a otras almas, y cómo dejarse ayudar por un director espiritual.

 

El documento fue enviado a todas las conferencias episcopales del mundo, y está disponible en la página web de la Congregación para el Clero: www.clerus.org

Los obispos de “Iglesia en Castilla” alertan de la creciente pobreza en clases medias

Escrito por iglesiaactualidad 13-07-2011 en General. Comentarios (0)

 

 

12 de julio de 2011.- La Diócesis de Ciudad Rodrigo acogió durante las jornadas del lunes 11 y martes 12 de julio el Encuentro de verano de los obispos y vicarios de “Iglesia en Castilla”.

 

En los encuentros de trabajo del lunes se han tratado tres grandes temas: la creciente pobreza y la respuesta que se está dando desde la Iglesia, el desarrollo de la actual exposición de Las Edades del Hombre y los preparativos de la Jornada Mundial de la Juventud.

 

La principal preocupación de obispos y vicarios, como vienen trabajando en los últimos encuentros, es la durísima situación económico-social, que ha hecho aumentar de forma exponencial el trabajo de las distintas Cáritas. Raúl Berzosa, Obispo de Ciudad Rodrigo, explicó que el nuevo pobre ya no es alguien excluido o marginado socialmente, sino que ahora son personas más “normales, de clase media, más jóvenes -entre 40 y 50 años-, y con formación”. Hay numerosos casos de matrimonios donde ambas personas trabajaban, y uno de ellos se ha quedado en paro, sufriendo necesidades que les obliga a recurrir a Cáritas, aunque en muchas ocasiones, por vergüenza, no acuden a la más cercana.

 

Los Obispos valoraron que las aportaciones a Cáritas habían aumentado de forma notable en los últimos tiempos, lo que demuestra la “concienciación” social que hay con esta situación. Además, Ángel Rivilla, vicario de Segovia y secretario de “Iglesia en Castilla”, destacó que también había aumentado el número de voluntarios. Carlos López, Obispo de Salamanca, expresó que desde Cáritas se está haciendo más hincapié en los últimos tiempos en la ayuda a la vivienda, y en la formación para conseguir empleo.

 

Sobre la actual edición de las Edades del Hombre (Passio, en Medina del Campo y Medina de Rioseco), el Arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, manifestó que está siendo “un éxito”. Blázquez mostró su satisfacción porque las dos sedes de la muestra (1ª vez que hay más de un lugar de exposición) se están coordinando a la perfección, y la mayoría de los visitantes recorre ambos lugares. También apuntó que el número de visitas se había multiplicado en las últimas semanas.

 

El actual presidente de “Iglesia en Castilla”, el arzobispo de Burgos Francisco Gil, expresó que una de las máximas preocupaciones de la Iglesia es la “revitalización de la iniciación cristiana”. Gil considera que es necesario que “la familia, con la ayuda de la Iglesia, haga verdaderos cristianos”, intentando que “el medio ambiental no les lleve a crisis en su fe”.

 

La jornada del martes ha sido un día de convivencia para los obispos y vicarios de “Iglesia en Castilla”, con una visita a San Felices de los Gallegos y Lumbrales, como cierre de este Encuentro de verano que pretende servir de “ejercicio de comunión y unión entre las Diócesis”, según Raúl Berzosa, que ejerce en esta ocasión como anfitrión.

«Jesucristo: agua que calma nuestra sed»

Escrito por iglesiaactualidad 10-07-2011 en General. Comentarios (0)

 

Comentario semanal de

XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

«Jesucristo: agua que calma nuestra sed»

 

 

Sin duda, el agua está presente, de un modo o de otro, en las lecturas de esto domingo. Este elemento es usado como metáfora para compararla con la Palabra de Dios. No podemos negar que, tanto sin el agua como sin las enseñanzas del Maestro, un cristiano no puede vivir.

 

«Salió el sembrador a sembrar…»

 

Así empieza esta parábola tan encantadora como conocida a la vez. Se nos habla como en todas sobre el Reino de los Cielos. Capacidad de observación y de inventiva hacen de esta página evangélica una rendija que nos ayuda a entrar en el Corazón de Cristo.

 

Su palabra era como la semilla. Sus enseñanzas eran lanzadas a volea sobre las gentes. Algunos la acogían con sencillez de los niños, y Jesús daba gracias al Padre por ello (lo escuchábamos el domingo pasado). Otros, en cambio, se resistían como duras rocas a que esa semilla, lanzada al aire y caída en tierra, eche raíces.

 

Precisamente esta parábola nos puede servir como introducción a la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará dentro de apenas un mes. «“Arraigado” evoca el árbol y las raíces que lo alimentan; “edificado” se refiere a la construcción; “firme” alude al crecimiento de la fuerza física o moral» [1]. Para que crezca este árbol necesitamos agua. Pero no un agua cualquiera, sino la que baja del Padre y no vuelve a Él vacía (cf. Is 55, 11), es decir, la buena palabra del Hijo.

 

El agua: bien del Señor

 

Me gustaría referirme ahora al agua como bien que el Señor nos ha dado para mantener y desarrollar la vida. El agua, pues, es también una “criatura” hecha por Dios y que aparece en la Historia de la Salvación.

 

Aguas en el origen del mundo donde el Espíritu Santo moraba y se cernía. Aguas torrenciales en el diluvio de las que se salva los justos. Aguas del mar Rojo como signo de las puertas que se abren hacia la salvación. Agua que manó de la roca del desierto para apagar la sed del pueblo elegido. Agua del Jordán que borra el pecado por medio de Juan el Bautista.

 

Este elemento de la antigüedad  ha estado vinculado al cristianismo desde sus orígenes como signo de purificación y de vida: «Rocíame, Señor, con el hisopo y quedaré limpio». Agua convertida en vino en las Bodas de Caná. Agua que Cristo ofrece a la mujer samaritana. Agua para lavar los píes a sus discípulos en la Ultima Cena. Agua que manó del glorioso costado de Cristo traspasado por la lanzada del soldado.

 

Como ha señalado en diversas ocasiones el Santo Padre, el agua es un derecho inalienable de todos los pueblos, razas y culturas.  El agua es «un derecho que tiene su fundamento en la dignidad de la persona humana; desde esta perspectiva se han de examinar atentamente las posturas de aquellos que consideran y tratan el agua únicamente como un bien económico. Su uso debe ser racional y solidario, fruto de una equilibrada sinergia entre el sector público y privado» [2].

 

Conclusión

 

La eficacia de la Palabra no está sometida a nuestro activismo, sino a nuestra fe y nuestra oración. Los terrenos baldíos no se abonan con técnicas y estrategias, sino con fe y oración: testimonio. «Es la Palabra misma la que nos lleva hacia los hermanos; es la Palabra que ilumina, purifica, convierte. Nosotros no somos más que servidores» [3].

 

Presurosos y sedientos todos, salgamos al encuentro del Señor y bebamos de su agua. Así sea.

 

10 de julio de 2011, San Cristóbal.

 

Iglesiaactualidad

 

NOTAS:

[1] BENEDICTO XVI, Mensaje para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, 6 de agosto de 2010.

[2] BENEDICTO XVI, Carta con motivo del Día de la Santa Sede en la Exposición Internacional de Zaragoza, 10 de julio de 2008.

[3] BENEDICTO XVI, Exhortación Apostólica Verbum Domini, nº93; 30 de septiembre de 2010.

El obispo de Almería compendia su labor teológica

Escrito por iglesiaactualidad 09-07-2011 en General. Comentarios (0)

 

 

9 de julio de 2011.- Dentro de los actos programados en el curso de verano organizado por la Diócesis de Almería 'La libertad religiosa. Derecho fundamental de la persona y su ejercicio democrático' desarrollado en el hotel Portomagno de Aguadulce, Roquetas de Mar, el Obispo de Almería, Adolfo González Montes, ha presentado sus dos últimos libros editados por la Biblioteca de Autores Cristianos. 'Teología fundamental de la revelación y de la fe' e 'Imagen de la Iglesia. Eclesiología en perspectiva ecuménica' son dos obras que han requerido una importante y meticulosa labor de reflexión e investigación por parte del autor. Lo cuenta A. Maldonado en Ideal.

 

González Montes ha explicado que se trata de dos libros que cuentan con una temática que está relacionada. De la primera obra dedicada a la Teología fundamental ha señalado que como teólogo en ella ha dejado plasmado su propio pensamiento, mientras que en la segunda que versa sobre Eclesiología ha realizado una ampliación para mejorar la obra anterior existente con el fin de que sirva de consulta para profesores y alumnos.

 

En su presentación el Obispo de Almería ha estado arropado por Jorge Juan Fernández Sangrador, director de la Biblioteca de Autores Cristianos, quien ha destacado que ambas obras acreditan la labor intelectual y teológica de Adolfo González Montes.

 

Por su parte Francisco Sáez Rozas, del Centro de Estudios Eclesiásticos de Almería y párroco de la Iglesia de San Isidro de El Ejido, ha presentado el libro 'Teoría fundamental de la revelación y de la fe' asegurando que con esta obra el autor llena el vacío que ha habido sobre la materia en las últimas décadas. Una visión actual sobre la Teología fundamental en la que el autor no sólo plantea una serie de cuestiones y recoge las ideas de grandes pensadores, sino que va más allá y plasma su punto de vista. Francisco Sáez ha señalado que en esta obra González Montes deja plasmado el hecho de que la Revelación procede de Dios y está inserta en el misterio de la Trinidad. Por último ha apuntado que más allá de tratarse de un manual, este libro es una reflexión teológica de gran envergadura.

 

Sobre este libro también ha hablado el profesor de Ética en la Universidad Complutense de Madrid, Leonardo Rodríguez Duplá, quien ha destacado su extensión con más de 1.000 páginas que reflejan la gran labor realizada por el Obispo de Almería. Una obra con un lenguaje muy ciudadano y que busca la precisión, según ha manifestado. Asegura que al leer sus páginas da la impresión de estar escuchando a Adolfo González Montes de viva voz. Leonardo Rodríguez Duplá ha apuntado la necesidad de una obra como esta en una época en la que la religión está siendo expulsada de la vida pública y relegada al sector privado y en la que por ende el derecho a la libertad religiosa está en entredicho. Manifiesta que son fenómenos que constituyen un desafío para la Teología en un momento en el que la fe está en tela de juicio. Rodríguez Duplá también ha señalado que en la obra el Obispo de Almería, siguiendo el método de la Teología Fundamental, puede mostrar que el cristianismo se explica coherentemente como resultado de la teoría de la Revelación.

 

En cuanto a la estructura de la obra, está dividida en cuatro bloques: uno sobre la Revelación como la autocomunicación de Dios con el hombre, otro sobre la Fe, un tercero aborda el papel de Jesucristo como revelado de Dios y un cuarto bloque en el que se habla de la Iglesia como el elemento de acceso a la revelación de Dios.

 

En cuanto a la obra 'Imagen de la Iglesia. Eclesiología en perspectiva ecuménica' ha sido presentada por Santiago Madrigal Pedraza, profesor de la Universidad Pontificia de Comillas, Madrid. Es una obra que no es nueva, sino que viene a completar, con cuatro capítulos más, una ya existente.

Caminos de encuentro: Jornada de Responsabilidad en el Tráfico

Escrito por iglesiaactualidad 09-07-2011 en General. Comentarios (0)

 

 

* MENSAJE COMPLETO

 

9 de julio de 2011.- Con motivo de la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, que promueve cada año la Iglesia en España alrededor de la fiesta de San Cristóbal, los obispos de la Comisión de Migraciones envían su saludo cordial y un mensaje fraterno de cercanía y esperanza que no olvida el encuentro mundial de jóvenes de Madrid. La Jornada se celebrará este año el domingo 10 de julio.

 

“La movilidad es un signo característico de nuestro tiempo – afirman en su mensaje los pastores –. Lo constatamos con especial intensidad en estos meses en que, con motivo de las vacaciones veraniegas, se multiplican los desplazamientos hacia los lugares de descanso”. Reconocen los obispos que los vehículos “son un medio indudable de progreso para acortar distancias, promover intercambios de todo tipo y facilitar encuentros”.

 

Pero recuerdan que el progreso es siempre ambiguo: “Cuando está desprovisto de los valores que orientan sus fines o cuando se utiliza inadecuadamente, puede volverse contra el hombre”, afirman citando al concilio Vaticano II: “Cuanto más se acrecienta el poder del hombre, más amplia ha de ser su responsabilidad” (GS. 35).

 

“Caminos de encuentro” es el eslogan que los prelados han escogido para la Jornada de 2011. Lo han elegido, aseguran, “pensando en los miles de profesionales del volante –transportistas, taxistas, viajantes, repartidores, etc.” que han hecho de las calles y carreteras su lugar de trabajo, y, en general,en todos aquellos que, sin ser conductores profesionales, utilizan de manera habitual el vehículo. Se confiesan conscientes “del estrés al que algunos os veis sometidos, de la máxima atención que reclama hoy la circulación, de los peligros que conlleva”.

 

Por ello, invitan “a ver el vehículo y la carretera como instrumentos providenciales a nuestro alcance para acercarnos a los que amamos y nos aman, para aproximar a los hombres y los pueblos, para encontrarnos con el Dios que en su Hijo Jesucristo se ha hecho compañero de camino, como les sucedió a los discípulos que iban a Emaús (Lc 24,13-35), con el Dios que puede hace de nuestros caminos lugares de encuentro con Él, como le sucedió al eunuco etíope (Hch 8, 26-39)”.

 

En este tiempo de prisas, añaden, “nos viene bien la recomendación de Jesús a los suyos, dicha en un contexto de desasosiego  y despedida: ‘No perdáis la calma’ (Jn 14,1) El tiempo nos lo da Dios, y nos lo da, en general, con abundancia y para nuestro bien y nuestro desarrollo. ¡Qué bella la leyenda que encontramos en algunos llaveros!: ‘Yo conduzco y Tú me guías’”.

 

Recuerdan que el Pontificio Consejo para los Emigrantes e Itinerantes ha advertido reiteradamente, en sucesivos congresos sobre Pastoral de la Carretera, que las muertes por accidentes son un fenómeno global muy preocupante; tanto, que se lleva la vida de tres mil personas al día, de las que una sexta parte son niños.

 

Y citan al papa Benedicto XVI, quien ha recordado que “la defensa de la vida exige prudencia en la carretera”, y el Catecismo de la Iglesia Católica advierte que “quienes en estado de embriaguez, o por afición inmoderada de velocidad, ponen en peligro la seguridad de los demás y la suya propia en las carreteras… se hacen gravemente culpables” (n. 2.290). Hay que felicitarse, afirman, “porque en nuestro país en los últimos años, y muy significativamente en el año pasado, han descendido los accidentes mortales en una proporción muy importante”.

 

El pasado 11 de mayo se abrió por Naciones Unidas “El Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020”. Esperemos, dicen los obispos a este respecto, que los resultados sean muy positivos. A ello expresan su deseo de contribuir desde su propia misión eclesial y desde este departamento de la Conferencia Episcopal Española.

 

El eslogan “Caminos de encuentro” –explican- quiere tener presentes “a los miles de jóvenes que este verano se van a poner en camino para peregrinar hasta Madrid desde los cinco continentes, por medios de transporte y por caminos diferentes, convocados por el papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Juventud. Ellos nos van recordar de manera alegre y clamorosa que todos somos peregrinos, que Jesucristo es el camino que conduce al Padre (cf. Jn 14,6)”.

 

“Soñemos despiertos y en traje de faena, que es el vestido de la esperanza, en el día venidero en que toda la humanidad se convierta en pregonera, servidora y celebrante del Evangelio de la Vida. Entonces, nuestras carreteras serán en el organismo social, como lo son las arterias en el cuerpo humano, canales por donde discurre la vida llevando solo salud y gozo a todo el tejido de la sociedad”, afirman los pastores.

 

Se unen “al esfuerzo de los organismos nacionales y provinciales de tráfico y al de todos los que están empeñados en lograr una reducción drástica de los accidentes de tráfico. Es una labor que vale la pena. Implica, en primer lugar, a la conciencia misma de los conductores, pero también a los poderes públicos, a las escuelas de conductores, a las familias, a los medios de comunicación social, a los educadores. Y nos implica, de manera particular, a quienes creemos en el Dios de la Vida”.

 

Los obispos firmantes, Ciriaco Benavente, Luis Quinteiro, Xavier Novell y Antonio Dorado, piden a Dios que dé a todos los conductores “mano firme y mirada vigilante para llegar a vuestros destinos sin causar daño a nadie y sin que os lo causen, como dice la oración del conductor”.

 

(Zenit)